26 de Enero de 2009 | Publicado en la categoría Off topic | 2 Comentarios
Cuando uno se despierta por la mañana con el incesante vaivén de sirenas de policía y coches de bomberos pasando cerca de casa, salta de la cama con la ligera sensación de que algo no va del todo bien.
Pero una vez se asoma uno a la ventana y lo primero que ve pasar ante sus ojos es un toldo de los que se instalan en los áticos a modo de pérgola, esa sensación se ve reemplazada por la certeza de que no sólo ocurre algo poco habitual, sino que además entraña cierto peligro, sobretodo viendo los coches aparcados en las aceras cubiertos de ramas y yeso de las fachadas y la calle convertida en una especie de pista de aterrizaje para los escombros que el viento lleva consigo.
De modo que uno se queda en casa resguardado del vendaval y se da cuenta de la verdadera magnitud del mismo al recibir como un mazazo la noticia de la tragedia que sacude Sant Boi esa misma mañana, una población apenas a 10 kilómetros de casa y por la que paso cada día para ir a trabajar.
Por la noche, antes de irse a dormir, sólo le queda a uno una sensación de tristeza y fragilidad. Probablemente será que la paternidad me ha sensibilizado aún más, si cabe, con el mundo de los niños y todo lo que le rodea.
Me gustaría pensar que esa tristeza no deja de ser una respuesta inherente al ser humano, pero al escuchar media hora más tarde las justificaciones de algunos politicos al lamentable suceso, uno pierde la poca fe que le queda en la humanidad.
Os dejo algunas fotografías que tomé ayer domingo desde casa de mis padres para que os hagáis una idea de la violencia del vendaval.








El 26 de Enero de 2009 a las 13:50 (#) Crowden dijo:
Te entiendo perfectamente:
Yo vivo tambien muy cerca de San Boi (en Sant Andreu de la Barca) y al estar en esta zona del Baix Llobregat donde lindamos con grandes superficie boscosa (y multitud de localidades-urbanización en mitad de ellas), te quedas con la sensación de impotencia cuando ves que tu coche se ha quedado debajo de una maraña de ramas, o que han hecho que caiga un muro cercano a tu casa causando desperfectos en tejados, ventanas, etc.
Pero como bien dices, nada es equiparable a que se pierdan vidas, y mas aun siendo niños que apenas han comenzado a andar por la vida, y la verdad es que cualquier desperfecto que te haya causado el viento deja de tener importancia cuando piensas en el infierno que estaran viviendo las familias de los niños fallecidos.
Solo espero que esto sirva de lección para politicos, ayuntamientos, y servicios de emergencias varios para que, en previsión de que vuelva a ocurrir, tengan mas capacidad para prevenir desgracias como las de San Boi.
Un Saludo, y felicidades por el blog.
C.
El 26 de Enero de 2009 a las 15:26 (#) Erekibeon dijo:
Permíteme que me una a tu sentimiento, Robotto. No sólo comparto esa sensibilidad extra desde que soy padre, sino también tu sensación de que el mundo de la política jamás estará preparado para evitar absolutamente nada, sólo para poner parches a posteriori cuando ya hay muertos de por medio.
Un abrazo y mucho ánimo!!
Erekibeon.